Sencillamente soy un experto en mi hijo

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Jesús Regino Aldana Castro
Asociación Civil “De Corazón Azul”.

El béisbol y su contribución para aliviar discapacidades

Por Xóchitl Rodríguez
Con el objetivo de integrar a niños, niñas y adolescentes con autismo y otras discapacidades, mejorar su motricidad y ayudarlos en su desarrollo social a través del deporte adaptado, Jesús Regino Aldana Castro fundó la Asociación Civil “De Corazón Azul”.


La organización fue constituida legalmente y obtuvo su Acta Constitutiva en el año 2018, pero la motivación del Ingeniero Civil, quien se desenvuelve en el área de los Derechos Humanos, proviene de muchos años atrás, de las ganas de brindarle las mejores condiciones a su hijo Jetshua Karim Aldana Torres, quien nació con la condición del autismo.


“Amar a mi hijo sobre todas las cosas y hacer lo imposible por darle independencia y autonomía total”, exclamó Jesús Aldana, quien se define sencillamente como un experto en su hijo.


Todo empezó por la afición de Jesús al béisbol, quien transmitió este gusto a su hijo Jetshua. Sin mucho lenguaje, a la edad de seis años el niño se paraba frente al televisor con su bate e imitaba de manera muy precisa los movimientos del ex jugador Edgar González. “Los autistas son imitadores por naturaleza”, recordó.


Entonces, buscó un equipo de béisbol que le diera a Jetshua la oportunidad de jugar, lo que además le ayudaría a desarrollar sus habilidades psicomotoras; pero no encontró, porque los entrenadores se asumían sin experiencia en trabajo con niños con autismo.


Jesús Aldana decidió hacer su propio equipo de béisbol con niños, niñas y adolescentes con autismo. “Pero se me acercó una niña en silla de ruedas, luego vino un niño con Síndrome de Down, después llegó otro con parálisis cerebral y no quise verme como los entrenadores que le negaron la oportunidad a mi hijo. Decidí cambiar el giro y ahora es un equipo de diversidad de capacidades”, manifestó.


Guerreros de Hermosillo, el equipo creado para integrar a niños con autismo, se convirtió en una escuelita de béisbol para niños con diferentes discapacidades.


Con el tiempo, sensible a las necesidades tanto de los niños como de sus padres, quienes deben enfrentar el alto costo de las terapias, diagnósticos y medicamentos, entre otros, y debido a las complicaciones para costear los gastos del equipo, el entrenador decidió crear una Asociación Civil para conseguir recursos con mayor facilidad.


Así nació “De Corazón Azul”, el color que fue adoptado como un símbolo del autismo para concientizar a la población sobre este trastorno y que, entre otras acepciones, se atribuye al mar, a veces en calma y a veces turbulento, como ocurre con quienes presentan esta condición.


Actualmente Jetshua Karim Aldana Torres tiene 16 años y el equipo Guerreros de Hermosillo ha participado dos veces en el Torneo Nacional de Béisbol para personas con discapacidad que se realiza en Los Mochis, Sinaloa.


Ahora, la Asociación Civil tiene el objetivo de crear una escuela formal de béisbol para niños y niñas con discapacidad y realizar actividades que los mantengan fuera del encierro en casa, donde es muy común que los entretengan con el televisor o la Tablet, para que adquieran habilidades y capacidades que les permitan enfrentar el mundo real.


Para conseguir recursos, dijo Jesús Aldana, buscan el apoyo de la iniciativa privada con el fin de conseguir uniformes, guantes, insumos o efectivo que les permitan realizar sus actividades; también, tienen convenios con instituciones como la Universidad Durango Santander, que les ayuda con las terapias físicas y psicológicas; la Comisión Estatal de Derechos Humanos (CEDH); pertenecen a la Red de Asociaciones por la Discapacidad en Sonora, y buscan los programas de gobierno con el fin de conseguir becas o recursos que permitan a los niños y niñas con discapacidad realizar sus terapias y actividades deportivas.


“De Corazón Azul” cuenta con 46 niños, niñas y adolescentes con discapacidad que están activos. Entre los beneficios que han obtenido se encuentra, primero que nada, dijo, la socialización. Tienen mejoras en el lenguaje, consiguen amigos, realizan más interacciones, desarrollan sus habilidades psicomotrices, tanto finas como gruesas.


Jesús Aldana consideró que cuando los padres llegan a la etapa de la aceptación es cuando los niños con discapacidad empiezan a crecer, porque los papás comienzan a informarse y superan sus miedos.


“De Corazón Azul” trabaja con niños, niñas y adolescentes con autismo, con Síndrome de Down, acondroplasia, síndrome de Marfan, parálisis cerebral, débiles visuales y hasta ciegos, dijo el Presidente fundador, quien logró que la Unidad Deportiva Sahuaro, en Lázaro Mercado y Luis Orcó, fuera designada para las prácticas de los Guerreros de Hermosillo, de lunes a viernes de 4 a 7 pm.


Sin embargo, debido a la pandemia, están entrenando solamente martes y jueves a las 6 de la tarde, y con todos los protocolos necesarios para evitar contagios de covid.


Jesús Aldana pide a los padres de familia que no tengan miedo y permitan a sus hijos con discapacidad adquirir el mayor número posible de herramientas para que sobrevivan en la vida diaria; el deporte ayuda a desarrollar habilidades, reiteró.

Por otro lado, invita a las personas que quieran pertenecer al equipo a acercarse y a la sociedad en general y a las empresas a que los apoyen con lo que puedan, “un guante viejo, una pelota usada, uniformes, todo lo recibimos”, aseveró.


Si usted desea apoyar a “De Corazón Azul”, puede visitar su página en Facebook o llamar al número de celular 6624035143, con Jesús Regino Aldana Castro.

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