Comercios de antaño en el Centro de la Ciudad

Comercios de antaño en el Centro de la Ciudad

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Entrevista a:
Rodolfo Sanchez Campusano
Propietario de la Tienda El Paso

Los pasajes de la historia de Hermosillo son apasionantes, más aún cuando son narrados desde la sorprendente memoria de un decano empresario como Don Rodolfo Sánchez Campuzano, propietario de la tradicional Tienda El Paso, fundada en 1932 en el Centro de la Ciudad y cuyos inicios fueron como abarrotera.

El empresario hermosillense, a quien las anécdotas le fluyen con gran facilidad y emoción, ha visto desaparecer a decenas de comercios en el corazón del Centro de la Ciudad, y a muy pocos sobrevivir a la par del suyo –un emblemático negocio especializado en ropa para caballero y que recientemente cambió su ubicación a la Calle Serdán casi esquina con Matamoros.

Establecimientos como Mi Casa, La Cosalteca, Mazón Hermanos, Novedades Duarte, La Casa Romo, Reprecore, Mexsuiza –cuyo slogan era “precios arrajatabla”, entre muchos comercios más forman parte del Hermosillo del ayer.

“Muchos de los negocios que ya desaparecieron se crearon a la par del Centro, y muchos dicen que éste se desarrolló con la construcción del Mercado Municipal en los primeros años del Siglo XX, pero ya existía como un modelo económico que era posicionado por todos los chinos. Cuando vino Plutarco Elías Calles, su hijo Rodolfo emitió un decreto en 1935 expulsándolos de Sonora. En esa época El Paso ya existía, inclusive me atrevo a decir que fue de los primeros”, recordó con orgullo.

El fundador de El Paso fue su padre –Gerardo Sánchez Elías– un comerciante visionario, sobrino del General Plutarco Elías Calles. “El Paso empezó como abarrotes, se llamaba Sánchez Hermanos, y enfrente estaba otro negocio de los señores Avilés, que también era abarrotera y ya después vino la Abarrotera de Sonora, de los señores Hoffer”, narró al referirse a los negocios de antaño en la capital sonorense.

En La Cosalteca trabajaba Don José Mazón y su hijo –a quien nombraban Pepito Mazón– quien empezó en ese tiempo a utilizar el primer sonido afuera de la tienda para anunciar las ofertas e invitar a los clientes a pasar, lo cual no era costumbre en esa época. Después, en 1955, formaron Mazón Hermanos. Así se empieza a formar entre los Mazón, los Hoffer y los Camou los consorcios comerciales. Por otro lado, la Casa Romo empezó en la Serdán, de Don Alejandro Romo, empresa que también ya desapareció –su dueño murió– y ahora ocupa ese espacio la tienda Coppel-Canadá.

Sánchez Campuzano recordó periodos presidenciales difíciles con duras crisis cuando naufragaron negocios como Mazón y VH. “El VH nació en el Centro donde estaba el Hotel Laval (Laborín y Valenzuela) en la calle Monterrey, y ahí tenían el primer consorcio de lo que era VH, de comidas y todo. Después se fueron abriendo sucursales pero cerraron. Y después llegó otro atrás de ellos: Santa Fe, pero también cerraron”, narró el dueño de El Paso, quien aún sigue fiel al lema de los negocios de antaño: “Atendido personalmente por su propietario”.

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