Transformando vidas con esperanza y música

Transformando vidas con esperanza y música

Una cancha neutral para los industriales
La reputación, factor de éxito
Comportamiento del consumidor, ¿qué tanto ha cambiado?

Entrevista a:
Licenciado en Música Fabio Murillo Sánchez
Director y Fundador de HermosiArte, Fundación para el Fomento Cultural y Empresarial

Mediante un modelo de intervención integral por medio de la cultura y las artes a través de cinco ejes, HermosiArte es una organización no gubernamental que trabaja, desde el corazón, por la construcción de un México más equitativo con mayores oportunidades para los niños de la calle, riesgo de calle o de colonias en situación de vulnerabilidad.

Desde marzo de 2012, en esta fundación sociocultural se imparte conocimiento en el área de las artes y la música a niños de entre los 9 y 16 años, a quienes posteriormente colocan en instituciones donde pueden poner en práctica todo lo que se les enseñó, explicó el Licenciado en Música Fabio Murillo Sánchez, Director y Fundador de HermosiArte, Fundación para el Fomento Cultural y Empresarial, Organización líder en su tipo en la región.

«En este caso tenemos un gran número de niños que los ha becado el Instituto Sonorense de Cultura; son menores que empezaron con nosotros desde chiquititos y ahora se están perfilando para entrar a la Orquesta Juvenil del Estado y ¿por qué no? más adelante a la Orquesta Filarmónica del Estado», expresó.

Para poder llevar a cabo esta labor, la Fundación utiliza una metodología basada en cinco ejes rectores: Gestión de talentos, Asistencial, Educación escolar, Desarrollo humano y Fomento de hábitos saludables. Y para ello cuentan con el apoyo de alumnos de la Universidad de Sonora quienes realizan su servicio social, prácticas profesionales y posgrados en HermosiArte donde trabajan en equipo para entre todos lograr la misión de rescatar a los menores.

«Nosotros no podemos solos con esta misión; éste es un proyecto incluyente en el sentido de que necesitamos involucrar comunidad, tanto a la academia como a las organizaciones civiles para luchar por los bienes comunes que tenemos que sin duda es mejorar la calidad de vida de las personas», expuso.

En el eje rector Asistencial, es necesario enfocarse por la atención a niños que viven en condiciones infrahumanas, indicó, es decir debajo de cualquier línea de la pobreza. «Por ejemplo en La Invasión Guayacán hay gente que no tiene ni para comer. Nosotros estamos yendo a buscar a esos niños, a esas familias. Nuestra tarea entonces más que ser maestros de música es buscar que tengan zapatos, ropa, alimento y una vivienda digna», recalcó.

Con base a su experiencia, análisis y el conocimiento, Murillo Sánchez opinó que el problema puntual de Hermosillo y de Sonora se llama comunidades en situación de vulnerabilidad y problemas de inseguridad. Los problemas de vandalismo, delincuencia y drogadicción están centrados en las colonias de la periferia. «La inseguridad tiene nombre, se llama Comunidades en situaciones de vulnerabilidad y de pobreza extrema. ¿Qué hacemos? «, subrayó.

Lo que propone HermosiArte es que el sector empresarial se una a ellos apoyándolos de tal manera que se pueda llevar a cabo en las comunidades este modelo de prevención basado en los cinco ejes, involucrándose todos en un solo tejido social para transformarlo, añadió.

A los niños en situación de calle que están en los bulevares también les hacen la invitación a cambiar sus vidas exhortándolos a ver cómo se desarrollan las actividades en la Fundación y ellos deciden sí quieren o no el arte. Cabe recalcar que ningún niño puede estar en HermosiArte si no está vinculado al sistema de educación y para ello se coordinan con las instituciones educativas para que valoren el grado académico donde suspendieron sus estudios y los reciban para que continúen preparándose.

Actualmente, HermosiArte no tiene Patronato y éste debe salir del sector empresarial, señaló, de tal manera que las actividades perduren en el tiempo. Se requieren donativos constantes para poder cubrir los gastos de operatividad debido al trabajo permanente que desarrollan. Asimismo, urge un espacio para montar sus oficinas y coordinadores en el área administrativa, a quienes necesita pagarles un sueldo. Hoy en día se reúnen en un Centro Hábitat que les facilitó el Área de Desarrollo Social del Ayuntamiento donde imparten las clases.

«Si más personas nos involucramos en la transformación de los menores en situación de vulnerabilidad vamos a tener un Hermosillo, un Sonora, más saludable en todas las áreas. No debemos estarnos quejando tanto si no nos involucramos», subrayó.

 

La música cambió su vida 

Con amor, esperanza y cariño es posible transformar vidas… y el arte es el instrumento para lograrlo. El mismo Fabio Murillo Sánchez es testimonio de ello tras haber sido víctima de la violencia en su natal Colombia cuando en su niñez él, su hermano y su madre vieron cómo la guerrilla asesinó a sangre fría a su padre (y a su tío) un hombre sin problemas de ninguna índole, honrado, trabajador, dedicado a la agricultura.

El impacto de la tragedia fue tan fuerte para ellos que crecieron albergando sentimientos de odio y deseo de venganza. Ese parecía ser el destino del pequeño Fabio hasta que un día llegó al pueblo cercano –a donde tuvieron que desplazarse– una furgoneta de donde descendieron el maestro norteamericano Elru Newball y un grupo de niños de entre 10 y 11 años de edad. Ante el asombro de todos armaron un escenario y empezaron a tocar instrumentos musicales: dorados, plateados, nuevecitos.

El menor nunca había visto algo así, se fue acercando como todo niño curioso y ahí supo que eso quería para su vida. «Cuando le dije a mi mamá que yo quería entrar a estudiar a ese colegio y aprender a tocar como ellos se puso a llorar. Sabía que era una respuesta de Dios, ella sabía que ya había cambiado mi forma de pensar y ahora en vez de venganza quería estudiar música. Por eso hoy está HermosiArte, por eso estoy haciendo esto y no me canso de estar día con día buscando salvar vidas de niños, sacándolos de donde estén y dándoles un instrumento musical. No todos vienen de situaciones traumantes como la mía, pero sí vienen lastimados y aquí estos niños respiran; HermosiArte se convirtió en un refugio de paz para ellos», puntualizó.

Todos podemos ayudar a transformar vidas. Si usted desea hacer algún donativo a la Fundación HermosiArte Sonora, el número de cuenta es: 65 507 00077 7 de Banco Santander. Clabe interbancaria: 014760655070007772. O bien puede hacer donativos de instrumentos. Mayor información comunicarse al celular de Fabio Murillo: 6623 39 64 11.

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