Casa Guadalupe Libre, I.A.P.

Casa Guadalupe Libre, I.A.P.

No toda basura electrónica daña la salud
Un destino ideal para visitar en Semana Santa
El proyecto arquitectónico desarrolla y perfecciona las ideas del cliente

Entrevista a:
Psicólogo Alán Peiro Rodríguez
Director de Casa Guadalupe Libre, I.A.P.

«Reintegrarlos a la sociedad es responsabilidad de todos»

Mejorar la vida de niños y jóvenes en situación de vulnerabilidad y desventaja social, contribuyendo a lograr un mejor futuro para ellos al reintegrarlos a la sociedad es la principal misión de Casa Guadalupe Libre, I.A.P, fundada hace 17 años, bajo la dirección del padre Lance Russell Bliven.

El psicólogo Alán Peiro Rodríguez, Director de Casa Guadalupe Libre I.A.P., y quien llegó como voluntario al egresar de la carrera en la Universidad de Sonora hace casi doce años, informó que se dedican a la atención de menores, género masculino, en situación de abandono, en situación de calle o riesgo de calle; y el común denominador es que al momento de ingresar a este espacio no hay un adulto que se haga cargo de ellos.

“Es decir la figura de la familia: papá, mamá, no están o están en prisión o son consumidores de drogas; muchos escenarios muy complejos pero básicamente no se encuentran con el respaldo de un adulto. Son niños que te encuentras en la calle, trabajando en campos, deambulando de una ciudad o de un estado a otro; algunos han vivido debajo de los puentes, otros se encuentran en una condición que ya la autoridad tuvo que retirarlos de ese ambiente nocivo. Y dependiendo del perfil que nosotros manejamos, la Procuraduría de la Defensa del Menor y la Familia ya nos tiene en su radar de que atendemos a esta población”, explicó.

En este recinto les ofrecen hospedaje, acompañamiento, alimentación, vestimenta, atención médica y psicológica, recreación, activación física, seguimiento a tutores y educación, donde se les integra al sistema educativo al acudir a las escuelas públicas aledañas. En el caso de los niños de primaria los llevan y recogen en el plantel y en secundaria y preparatoria generalmente se mueven por su cuenta con la idea de que aprendan habilidades de responsabilidad con sus tiempos. “Ha habido varias propuestas de tener una escuela aquí pero la idea es integrarlos a la sociedad, no excluirlos. Es todo un reto”, dijo el psicólogo.

Para la atención médica, psicológica y psiquiátrica están vinculados con el Sistema DIF, de tal manera que tienen acceso a todos los servicios de salud y en caso de requerirse el servicio los llevan al Hospital Infantil del Estado de Sonora (HIES) donde tienen un registro con sus datos y no se les efectúa ningún cobro. Asimismo cuentan con el apoyo de psicólogos voluntarios quienes acuden directamente a la casa hogar a dar terapia a los menores, indicó.

“En este momento tenemos a treinta niños y adolescentes viviendo en la Casa, acompañados por nueve personas que aquí laboramos y muchos voluntarios. Una casa hogar no funciona si no tienes un amplio número de voluntarios que se animen a ayudar: desde quien te regala una hora hasta quien te regala su talento. O quien no tiene tiempo pero tiene recursos y contribuye con alimentos u otras cosas que necesitamos. También están los prestadores de servicio, practicantes de la Universidad que nos apoyan”, especificó.

Un dato importante es que no tienen personal de mantenimiento, entre todos (menores y equipo que los atiende) se encargan de las tareas con el fin de que los menores aprendan a tener responsabilidades. “Es enseñarles el valor de: Es tu casa, hay que cuidarla. Tú tienes privilegios, pero también tienes obligaciones, como ir a la escuela, el tratarse con respeto y ayudar a la casa. Les tenemos mucho aprecio y cariño –y algo que nosotros siempre enfatizamos es que no les tenemos lástima. Ellos son dignos, sí tuvieron situaciones muy difíciles, estamos para ayudarles pero de aquí para adelante hay que buscar cosas positivas”, aclaró el psicólogo.

El trabajo arduo más importante de Casa Guadalupe Libre, I.A.P. es la educación en casa, reeducarlos, estar con ellos en el día a día a todas horas como lo hacen papá y mamá en las buenas y en las malas. Enseñarles a bañarse, a cuidar su cuerpo, a andar limpios, a que ayuden, educarlos para que aprendan a decir: Por favor, Muchas gracias, Con permiso, Buenos días.

Todas las tareas asignadas –de acuerdo a su edad– en la casa son parte de la vida por lo que también como parte de su responsabilidad participan en el cuidado de los animales que viven ahí, como perros, conejos, pájaros, borregos. Asimismo en el huerto en desarrollo donde siembran tomate cherry y saladette, lechuga, limón, naranja agria, hierbas aromáticas y maíz palomero.

Para mantener los costos de operación, se dan a la tarea de tocar puertas a empresarios con sensibilidad para que conozcan el proyecto y se animen a ayudar; también fundaciones que por su misión pueden compaginar y participar en proyectos instituidos por ellos y así proveerse de recursos. Grupos de voluntarios se organizan para vender ceviche, barbacoa, elaboran detalles para comercializar en fechas especiales como el 14 de febrero.

Dentro de sus instalaciones hay una franquicia del Club de Futbol Profesional Las Chivas Ralladas del Guadalajara, externó Peiro Rodríguez. Firmaron un convenio donde se estipula que “Todo el niño y joven que entre a Casa Guadalupe Libre tiene beca en el Club Chivas, la cual consiste en entrenar, cumplir, ser disciplinados. Esto nos cambió la vida. Ahorita van cuatro menores al Torneo Nacional de Club Chivas a Guadalajara. Esto es algo muy bonito porque despiertan un sueño en ellos”, manifestó el Director.

Uno de los programas que manejan es Adopta un ángel, cuyo objetivo es canalizar eficientemente la responsabilidad social de las compañías, haciendo una especie de puente donde el empresario aporta el recurso y a su equipo de colaboradores los invita a ser padrinos. Por un lado se apoya la parte económica y por otra, la parte afectiva. “¿Y qué sucede? Despiertas sueños. De esta manera los chavos ya están expuestos a personas que trabajan, conviven con ellos, van aprendiendo y sus expectativas cambian. No todos están apadrinados, por eso estamos reforzando el programa, ahorita el apoyo es de $5 mil pesos mensuales”, indicó.

El ambiente familiar que se vive en el recinto ha modificado la actitud de los niños, adolescentes y jóvenes. Al elevar su autoestima, sentirse amados y respetados, ha provocado en ellos deseos de superación, los ha hecho capaces de desarrollar su creatividad y de encauzar positivamente su energía. Casa Guadalupe Libre, I.A.P., necesita ayuda de la comunidad para continuar reintegrando a niños y jóvenes a la sociedad. Toda donación será bien recibida desde artículos de higiene personal: papel sanitario, pasta de dientes, champú, desodorantes, crema y artículos para limpieza de la casa. Además de víveres como harina; frijol, azúcar, arroz, aceite, latas de atún, frutas y verduras. Ropa, zapatos, tenis, útiles escolares para los menores, etc.

Los interesados en apoyar pueden acudir directamente a Blvd. García Morales Km 6, Col. Quinta Emilia, C.P. 83220. O bien llamar a los teléfonos (662) 2 61 10 14 y 2 61 10 15 para recibir mayor información. Si usted desea conocer más a detalle la labor de la Institución puede consultar la página www.casaguadalupelibre.org

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