¿Quién puede construir una casa soñada?

¿Quién puede construir una casa soñada?

La sofisticación tiene sabor
BNI
Casa Guadalupe Libre, I.A.P.

La arquitectura construye sueños

Entrevista a:
Arquitecto Francisco López Brambila
Director General de F.L. Arquitectos, S.C. Académico Fundador de la Licenciatura en Arquitectura de la Universidad de Sonora, ex Presidente del Colegio de Arquitectos

Un arquitecto trabaja con los sueños, anhelos, ideas, formas de ser, carácter, oficio y economía de la persona que le está solicitando un proyecto, explicó el arquitecto Francisco López Brambila, Director General de F.L. Arquitectos, S.C., Académico Fundador de la Licenciatura en Arquitectura de la Universidad de Sonora y ex Presidente del Colegio de Arquitectos.

“La arquitectura es un oficio; se parece al oficio de un carpintero, un electricista, un plomero, un albañil, pero el oficio que se le asemeja más es el del sastre ¿por qué? porque hace trajes a la medida. El sastre te mide el cuello, la longitud de tus brazos, el ancho de tus hombros, etc., y es lo que debemos hacer los arquitectos cuando se presenta un cliente: hacerle preguntas para ver qué es lo que quiere, qué es lo que necesita”, expresó.

No es lo mismo diseñar una vivienda para un agricultor que para un maestro en ciencias, un literato o un músico, expuso el arquitecto. Pueden pedir lo mismo: sala, comedor, cocina, lavandería, recámaras, pero su carácter, idiosincrasia, educación, su visión de la vida, sus anhelos, sus sueños son muy diferentes.

Por ejemplo, un agricultor, un ganadero, un sonorense típico, el espacio más importante para él es la terraza y el asador, porque es parte de nuestra cultura, de nuestra idiosincrasia. Mientras que para un músico es hacer un estudio o tal vez la estancia acondicionarla de tal manera donde quepan sus equipos, las paredes para que no se escuche el ruido al exterior, etc. “Hacemos trajes a la medida”, reiteró.

La visión que debe tener el arquitecto es lograr que las personas sean felices aunque no tengan permiso (parafraseando a Mario Benedetti). Eso es lo más importante, dijo.

“No hay una frase más bonita que cuando ya está terminada la obra que tu cliente le diga a un tercero: Mira, el arquitecto hizo lo que yo quise, son mis ideas pero él me las interpretó. Ésa es la mayor satisfacción en cuanto a una casa habitación –que se debe convertir poco a poco y con el tiempo en un hogar donde estén mis cosas, mis recuerdos, mis chácharas que fui coleccionando o heredando y que me acompañen en mi vida para que esa vivienda vaya tomando ese calor de hogar”, indicó.

Arquitectura y presupuesto
Para hacer buena arquitectura no se necesita gastar los miles de millones de pesos, destacó, y la demostración más importante se tiene en nuestro País. Uno de los arquitectos más importantes de la historia de la arquitectura del mundo entero es Luis Barragán –el padre de la arquitectura mexicana. “Su signo fue que nunca hizo proyectos inmensos y con muy poquito presupuesto creó una arquitectura hermosa, reconocida en el mundo entero; usó mucho el barro, el aplanado grueso sin ponerles finos, la pintura, la madera, el cristal”, dijo.

Un aspecto importante que el arquitecto debe considerar es cuidar la economía de su cliente para que no sobreinvierta, recomendó López Brambila. “Estar atento que no haga una mala inversión, porque se ven muchos casos de inversiones muy fuertes en colonias que no lo valen”, advirtió.

Cuando el arquitecto hace un proyecto para un cliente, comentó, lo más probable es que termine siendo su amigo porque llega a conocerlo tanto… sus secretos, manías, formas de ser que es muy fácil entablar una relación de amistad porque esa compenetración genera la confianza para poder hacerle su traje a la medida.

Ahora las nuevas generaciones traen otra forma de buscar su clientela, le dan mucha importancia a la página web, los anuncios. En su caso personal, se rige “a la antigüita” como le enseñaron sus maestros: “La chamba se consigue por recomendación y ¿quién te va a recomendar? El cliente que dejaste satisfecho. Mi forma de capitalizar trabajo siempre ha sido con mucha discreción, sigilo, y por recomendación”, confesó.

Francisco López Brambila en 1979 egresó de la Facultad de Arquitectura en la Universidad Lasalle incorporada en aquel entonces a la Universidad Nacional Autónoma de México, UNAM. Para titularse como arquitecto presentó la tesis sobre la apertura de una Escuela de Arquitectura en la Universidad de Sonora.

Años más adelante mientras presidía el Colegio de Arquitectos tuvo la oportunidad de preguntar directamente al entonces Rector del Álma Mater, Jorge Luis Ibarra Mendívil, “¿Cuándo vamos a hacer la Escuela de Arquitectura en la Unison? Y él respondió: Preséntame un proyecto”. Así iniciaron las gestiones por ello él es uno de los maestros fundadores.

A casi cuarenta años de desarrollo profesional, López Brambila se ha dedicado mayormente a proyectos institucionales por ejemplo, atender a la Universidad de Sonora, Gobierno del Estado, Secretaría de Salud, proyectos urbanos con municipios, estatales, escuelas. Es lo que más le gusta por su carácter. “Es la pasión que se debe tener para desarrollar el oficio que uno escoge. Gracias a Dios no pude haber escogido otro mejor. Me apasiona la arquitectura y no me ubico haciendo otra cosa”, puntualizó.

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