No toda basura electrónica  daña la salud

No toda basura electrónica daña la salud

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La decoración crea una ambientación agradable y funcional
¡Manos a la vida!

Entrevista a:
Ingeniero Armando Barajas Torres
Director General de Reciklan
Un desecho electrónico es todo aquel dispositivo alimentado por la energía eléctrica cuya vida útil ha terminado para el dueño pero aún es útil para alguien más que puede reciclarlo y aprovechar algunos de sus componentes.

Aunque pudiera pensarse que la mayoría de los ciudadanos desechan estos objetos cuando ya no se utilizan, debido a la cultura de almacenar basura muchas personas –sobre todo la generación de quienes hoy en día están en la madurez de su vida– los guardan;  en cambio, los jóvenes, antes de desechar una computadora le quitan los sensores y ciertas piezas, expuso el Ingeniero Armando Barajas Torres, Director General de Reciklan, Reduce, Recicla, Reutiliza, Reiventa, empresa con más de 15 años de experiencia en los sectores de seguridad, salud y medio ambiente.

Almacenar estos aparatos tanto en casa como en la oficina, por un lado, nos roba espacio y, por otro, en empresas de Gobierno, sobre todo, y también en la Iniciativa Privada son activos y se debe generar ese proceso de liberarlos fiscalmente y clasificarlos como basura, agregó.

Hoy en día, en la entidad se hacen recolecciones de aparatos eléctricos y electrónicos –que son todos aquellos que se conectan, indicó el empresario industrial. Asociaciones civiles invitan a la ciudadanía a llevar sus licuadoras, planchas para el cabello o para ropa, tocadiscos y otros objetos antiquísimos muy interesantes, comentó.

De entrada, todos estos artículos tienen cobre, plástico, e incluso hay algunos que tienen terminales de metales preciosos como oro en cantidades muy bajas. En lo que se conoce como Minería Urbana –reciclar materiales de valor presentes en los residuos electrónicos– hay gente que se dedica precisamente a eso, a recuperarlos, expuso.

“Hay ciudades en China donde por mucho tiempo todos los electrónicos obsoletos de tiendas como Walmart y otras se van a ese país y allá los desarmaban; lo hacían de una manera muy sucia: quemando el cable, haciendo cosas ilegales, pero viven ciudades de la separación de electrónicos, porque son metales preciosos. Nada se desperdicia, el plástico por un lado, el metal por otro pero la realidad es que es una forma de vivir”, manifestó.

Los aparatos eléctricos y electrónicos en desuso no se consideran dañinos a la salud, manifestó el empresario, únicamente aquellos que tienen alguna característica de radioactividad y de ser así la realidad es que los fabricantes la señalan como peligroso como parte del Derecho a Saber, tal es el caso de algunos equipos muy sofisticados que utilizan, sobre todo, los hospitales.

En este sentido, Barajas Torres expuso que un residuo antes de ser tal era un producto, era un bien –no un mal. Y se convierte en residuo cuando a la persona que lo va a desechar ya no le sirve  pero a otras personas sí. “En las casas tendemos a guardar todo eso, la consola del abuelo, los refrigeradores, lavadoras, pero al estar forrados de metal, de plástico, todo es reciclable y ése es el problema que no tenemos la cultura del reciclaje, no fomentamos el reciclaje”, recalcó.

La tarea como ciudadanos es ubicar dónde pueden ir a entregar estos objetos y, para tal efecto, la administración municipal dispuso contenedores de basura estratégicamente en la ciudad donde generalmente está una persona que ofrece su ayuda, porque él valoriza los desechos, dijo. En estos contenedores se reciben residuos urbanos (no peligrosos) y entran los desechos electrónicos que tienen la bondad de ser reciclables, indicó.

Empresas de telefonía celular también tienen dispositivos para depósito de celulares en desuso. Y el Ayuntamiento está promoviendo la separación de basura, con eso ya ganamos el 50% al empezar a generar una cultura distinta, puntualizó el empresario.

Ser ambiental es sacar tu basura electrónica y llevarla a los Recicla-Centros que promueve el Ayuntamiento de Hermosillo a través de la Dirección de Servicios Públicos Municipales, donde además se puede entregar cartón, periódico y plástico. “El compromiso es no tenerlos arrumbados ahí para si el día de mañana llega a haber un incendio no haya mucho material para quemarse, porque el plástico quemado si genera una atmósfera tóxica”, advirtió.

Todo este tipo de acciones — además de optar por recibir correspondencia vía electrónica en vez de impresa en papel– salvan el planeta y aplican tanto en casa como en empresas. “La diferencia es que en las empresas sí lo  hacemos porque eso representa mucho dinero”, concluyó el Ing. Armando Barajas Torres.

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