No hay cliente pequeño, todos son iguales.

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Entrevista a:
Sra. Elisena García Estrada
Propietaria de Florería y Regalos Delssy
Comprar flores es darse un gusto para halagar, reconocer, conquistar, o, bien, dar el último adiós a una persona especial. Según la ocasión, una flor tiene su propio lenguaje y acompaña a las personas en los momentos trascendentes de su vida. Son portadoras de emociones y sentimientos.

Una florería no vende artículos de primera necesidad sino hermosos detalles, de ahí la importancia de trabajar en las fortalezas de la empresa para permanecer en el mercado con la expectativa de seguir en crecimiento y desarrollo a lo largo del tiempo.

La base del éxito para permanecer en la preferencia de los consumidores es  la atención al cliente –donde la asesoría juega un papel fundamental– y la calidad al vender solo flores frescas ya que éstas son un producto perecedero,  expuso Elisena García Estrada, Propietaria de Florería y Regalos Delssy, pequeña empresa con 24 años de fundación.

“Para mí no hay cliente pequeño, todos son iguales y merecen mi respeto y mi dedicación; claro, unos tienen mayor presupuesto que otros pero cada uno merece una excelente atención, sobre todo porque lo que yo vendo no es un producto de primera necesidad sino un artículo que el cliente se da el gusto de comprar. Si viene una persona y me compra una flor y viene otra y se lleva toda la florería, los dos son clientes para mí”, dijo.

Un punto clave que ha marcado la diferencia en Florería Delssy, por encima de la competencia, recalcó la empresaria, es el horario de 8:30 de la mañana a 9:30 de la noche de lunes a sábado y domingo de 8:30 am a 3:00 pm, incluso con la facilidad para entregar arreglos en horas inhábiles, cuando sea posible.

“Por la cercanía del negocio y mi casa, hay clientes que me piden pasar por el arreglo, por ejemplo a las seis o seis y media de la mañana; o para serenatas me preguntan si pueden recogerlo a las once de la noche. Si nos ponemos de acuerdo y no tengo otro compromiso la mayoría de las veces acepto. Esto es lo que ha hecho que funcione mi negocio: El horario y la disponibilidad”, reiteró.

Además de lo anterior, para tener lo que el cliente necesita, pide y a veces exige hay que estar a la vanguardia en cuanto a las tendencias, por tanto la actualización y capacitación dentro de este giro es primordial, indicó. Otro de los servicios en su negocio es la decoración de eventos para lo cual ha ido adquiriendo todo lo necesario en cuanto a mobiliario, mantelería, etc y ha decorado exitosamente bodas en San Carlos, en Bahía de Kino, etc.

Una de las mayores herramientas para capacitarse en la actualidad es el internet, expresó, a través de cursos, tutoriales y la oportunidad de poder ver negocios del mismo giro le ha permitido mantenerse actualizada en cuanto a la moda, los colores, el mobiliario e incluso las flores –porque las distintas variedades también se van poniendo de moda. Elaborar arreglos es todo un arte.

“Todo el tiempo se han usado todas las flores pero por épocas se van poniendo de moda; por ejemplo en el caso de los enamorados antes eran  los claveles, después las rosas, y ahora están de moda los girasoles, las hortensias, las orquídeas y los tulipanes, claro no se dejan de usar las otras; definitivamente las rosas son para los enamorados y ahora combinadas con las que están de moda. Es importante estar buscando las novedades para no quedarse atrás”, subrayó.

La flor es un producto perecedero, por ello es importante elegir a los proveedores correctos y supervisar que de ninguna manera llegue maltratada a las manos del cliente. Para conservarla cuentan con dos cuartos fríos o cámaras, acondicionados de tal manera que se conserve la flor a una temperatura de 5 grados centígrados y a un ambiente húmedo.

Unas flores duran más que otras, expresó, y aunque no es la idea algunas pueden permanecer hasta quince días en el cuarto frío. “En mi caso, a mí  me gusta que las lilis y el tulipán me lleguen en botón para que maduren en la florería, para que se abra, y de esa manera irla vendiendo según vaya madurando. En este mismo caso, las flores de batalla o económica –que son las de relleno– como los claveles, las margaritas, astromelias, que no lleguen tan reventadas”, explicó.

Por el tipo de producto, los principales riesgos son el clima y la distancia del Estado de México –lugar donde se concentra la mayoría de las flores—a la capital sonorense donde llegan vía terrestre, explicó. “Estos factores hacen que los precios sean altos en Hermosillo, por los costos de traslado. Otra flor viene por el lado de San Diego, ciudad de donde estamos relativamente más cerca pero al hacer la conversión a dólares quedamos en las mismas”, enfatizó.

Finalmente, comparó, un negocio es como un hijo, se le tiene que dedicar todo el tiempo necesario, quererlo, apasionarse con él, siempre estar buscando novedades y jamás descuidarlo. “De no hacerlo te vas quedando rezagado, te bajan las ventas y puede venir la competencia a liderar el mercado”, concluyó.

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