Interactuar con el sistema sin dañarlo

Interactuar con el sistema sin dañarlo

Mayor conciencia para salvar el planeta
Bahía de Kino en desarrollo
Exquisitos sabores del mar

Entrevista a:
Doctor en Biotecnología Ramón Héctor Barraza Guardado
Profesor­Investigador Titular del Departamento de Investigaciones Científicas y Tecnológicas de la Universidad de Sonora (DICTUS)

Por ser un sitio de reproducción de especies en peligro de extinción y ser hábitat de una gran cantidad de especies que lo utilizan para descansar, comer o reproducirse –además de ser polos de atracción turística– es de vital importancia cuidar y respetar nuestras playas. Por estas razones, el llamado urgente es a respetar la naturaleza comportándonos como turistas responsables, es decir, ser capaces de interactuar con el ecosistema sin dañarlo.

Las playas es un ecosistema que se encuentra entre el mar y el continente; angosto, pero bastante largo en litoral, es un ecosistema muy especial y diferente que ni es acuático, ni terrestre, pero tiene una influencia marina total, y su cuidado es importante porque tiene un valor ecológico y un valor económico, explicó el Doctor en Biotecnología Ramón Héctor Barraza Guardado, Profesor-Investigador Titular del Departamento de Investigaciones Científicas y Tecnológicas de la Universidad de Sonora (DICTUS).

El valor ecológico tiene que ver con el hábitat de las especies de plantas y animales que viven ahí, y se relacionan de tal manera que establecen una red trófica muy definida, es decir, una cadena alimenticia donde animales y plantas tienen una función en ese ecosistema, subrayó el académico. Es hábitat para moluscos, crustáceos, peces, aves y reptiles, todos viviendo en un hábitat–la mayoría­-que es playa arenosa.

«Pero también tenemos playa rocosa -se refiere a la orilla, ahí en el rompeolas y se extiende todavía a partir de la marea más alta hasta donde no llega el agua, curiosamente, o llega en ocasiones especiales de inundaciones muy grandes debidas a huracanes y maremotos, básicamente. En esta playa rocosa es donde podemos encontrar una mayor diversidad de especies”; explicó Barraza Guardado.

En el caso de los moluscos, hay especies características, por ejemplo del género Donax, que al escarbar en la arena se pueden encontrar unas almejitas en forma de triángulo características de ahí, además de los caracoles, agregó, y también dentro de los invertebrados se encuentran gusanos.

En los crustáceos, el «cangrejito playero» –que es el típico habitante de la playa y su función es descomponedor de la materia muerta, ayuda a mantener la playa limpia y sobre todo contribuye a que exista una remineralización de la materia orgánica. «La función del cangrejito es la descomposición de la materia orgánica para la transferencia de la energía”; dijo.

En cuanto a las aves una gran parte de su ciclo de vida permanecen en las playas para descansar y comer, únicamente, porque su reproducción la llevan a cabo en otro lado. En cambio, los peces utilizan la playa como sitio de reproducción, tal es el caso del género grunion que se reproduce coincidentemente, a veces, con el periodo de Semana Santa, «pero, si coincide con los turistas en las playas, estos peces no van a tener éxito al momento de fertilizar sus huevos porque se van a espantar”; advirtió el profesor-investigador.

En lo referente a reptiles, están las tortugas marinas -que en el caso de las hembras llegan a depositar sus huevos en la playa. Las playas de Bahía de Kino es sitio de anidación de la tortuga prieta o golfina de la especie chelonia mydas, de ahí lo delicado e importante de cuidarlas porque es un sitio de reproducción de especies en peligro de extinción, como las tortugas marinas, aseveró.

«Es un hábitat que nosotros estamos modificando por diferentes aspectos: por el turismo y por la construcción de hoteles y casas que normalmente invaden la zona federal y van reduciendo el espacio que tienen las tortugas para construir su nido. En todas partes hay una incidencia en la edificación de casas y hoteles sobre la playa que invaden la zona federal marítima terrestre”: dijo.

Ahora bien, indicó Barraza Guardado, nuestras playas tienen valor económico porque estamos hablando de un sitio que es utilizado por el sector turístico, básicamente, uno de los principales ingresos de divisas de muchos países, entre ellos México. Sin embargo, son sitios muy vulnerables al impacto antropogénico porque hay mucho tráfico de personas y, por lo tanto, hay susceptibilidad de contaminación por diferentes fuentes (son generalidades para todo el ecosistema) como basura, ruido y por impacto de la luz, en el caso de las tortugas. Esta contaminación afecta a las especies, manifestó.

«La basura afecta a todas las especies porque la empiezan a ingerir y se mueren; en el caso de las aves la confunden con plancton gelatinoso. El principal problema en todo el planeta son los plásticos, la naturaleza no tiene el poder de desintegrarlo, solo hasta cierto nivel, lo deja en pequeñas bolitas y los animales se confunden y se lo comen. Desde la casa se recomienda minimizar el uso de los plásticos”: aconsejó.

También la basura dependiendo su origen viene acompañada de bacterias patógenas; hay algunas playas que tienen concentraciones altas de coliformes fecales en la arena, sobre todo aquellas que rebasan su capacidad de carga turística. «Por todos estos aspectos debemos cuidar nuestras playas, aspirando primero a playa limpia y en un futuro a playa certificada. Yo me conformaría, como biólogo, que todas las playas al menos estuvieran limpias”: concluyó.

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