Exquisitos sabores del mar

Exquisitos sabores del mar

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Entrevista a:
Arley Hardany Padilla
Gerente General en Hermosillo de La Corriente, Cevichería Nais

Los mariscos y pescados constituyen una excelente fuente de proteínas, minerales y vitaminas. Los comensales lo saben y los buscan, además, por su calidad, sabor, frescura y variedad en los platillos.

Sin embargo, el manejo de los productos del mar exige condiciones cuidadosas para garantizar la inocuidad de los alimentos, afirmó Arley Hardany Padilla, Gerente General en Hermosillo de La Corriente, Cevichería Nais, que llegó a la capital de Sonora en mayo del 2018.

Es una empresa 100% mexicana que nació en Tijuana, Baja California, y en casi una década ha crecido hasta alcanzar ocho sucursales, incluso en las ciudades de Mexicali, Monterrey, Mazatlán, Hermosillo, Ciudad de México y Tulum.

Los proveedores son parte importante del éxito de este restaurante. Sus estándares de calidad, los procesos de manejo, conservación y transporte garantizan productos de primera en la mesa de los comensales.

«El callo de riñón, por ejemplo, que se extrae de dos moluscos bivalvos de la familia Pinnidae, se da por temporada y su reproducción está sujeta a temas climáticos y situaciones que el proveedor no puede manejar. Si no hay condiciones, preferimos decir ahorita no tenemos. Pero cuando hay, siempre garantizamos que es de excelente calidad y súper fresco», comentó.

Aunado a ello, La Corriente trabaja con proveedores y socios comerciales con responsabilidad ecológica, algunos de los cuales incluso tienen sus propios cultivos, lo que no sólo garantiza la calidad y frescura de los productos del mar, sino que brinda a los platillos el sello de la sustentabilidad, una responsabilidad de la gastronomía con el medio ambiente, específicamente con las especies marinas, que cada vez es más valorada por el mercado.

Al interior de la empresa se han preocupado en primera instancia por estandarizar los procesos, de tal manera que es la misma calidad la que se ofrece en los platillos que se sirven en Hermosillo, Tulum o la Ciudad de México, aseguró Arley Hardany.

Además, cuentan con un chef de marca que continuamente recorre las sucursales para garantizar que se cumplan los procesos y los estándares que la cocina de la empresa requiere. «Creamos una propuesta de valor única que es reforzada por los chefs encargados de las cocinas en cada sucursal», explicó.

Y por si fuera poco, como filosofía de la empresa, se busca respetar los sabores del mar. «No se utilizan muchas salsas ni marinados excesivos. La carta no es ostentosa, se trabaja por una cocina sencilla pero con sabor», afirmó.

Un buen ejemplo de esta cocina es la tostada Red Snapper, considerada la insignia de La Corriente. Se prepara con pescado huachinango marinado en jugo de limón, acompañado de aguacate y cebolla. «Es sencilla pero muy bien armada. A la gente le encanta. Tanto, que en cada sucursal hay un pizarrón donde se va marcando el número de tostadas servidas a partir de la apertura del local. Es nuestra carta de presentación», exclamó.

La calidad de los mariscos está garantizada por el cuidado y buen manejo de los productos, reiteró, pero la visión integral de La Corriente se resume en su misión: «Acostumbrar a nuestros clientes a lo mejor, en un ambiente cálido y productos frescos de calidad».

El ambiente tropical, pero también con terciopelos rojos, madera y latones dorados, está enmarcado en la historia de amor entre un pescador llamado Bonaparte y la sirena Josefina. Ella lo guio al fondo del mar y le ayudó a rescatar los restos de un barco francés naufragado con los que luego construyó una palapa a orilla del mar, cuyos frutos llegan en abundancia gracias a la corriente marina, de ahí el nombre y la decoración del restaurante.

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