El proyecto arquitectónico desarrolla y perfecciona las ideas del cliente

El proyecto arquitectónico desarrolla y perfecciona las ideas del cliente

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Entrevista a:
Arquitecta Verónica Peñúñuri Castro
Especialista en Diseño Arquitectónico y Proyecto Ejecutivo Integral

Una casa puede ser el primer hogar, el más sagrado refugio y hasta una segunda piel. Ofrecer una definición única es complicado porque cada ser humano antepone sus experiencias, lo que sí está claro es que la edificación debe permitirle a sus habitantes realizar sus actividades en condiciones de confort, afirmó la Arquitecta Verónica Peñúñuri Castro, especialista en Diseño Arquitectónico y Proyecto Ejecutivo Integral.

En Hermosillo va tomando lugar la cultura de contratar un arquitecto para hacer el proyecto antes de la construcción, porque este profesional asesora, orienta y concreta las ideas del cliente para que en su obra obtenga funcionalidad, estética y confort.

Además, dijo la Arquitecta Verónica Peñúñuri, un proyecto bien concebido permite realizar la construcción de manera eficiente, económica y con el mínimo de imprevistos.

“La planeación y buen diseño permiten disminuir costos. Hay menos errores de construcción y se aprovechan plenamente los espacios. El proyecto se desarrolla conforme a las necesidades y gustos del cliente, pero se perfecciona con la visión del arquitecto’; manifestó.

La especialista explicó que un proyecto arquitectónico contiene la información técnica de una edificación. En términos generales, se trabaja en primera instancia con el diseño arquitectónico, que se refiere a la creación de propuestas para planear la construcción con todos sus detalles, imagen estética y los sistemas estructurales que componen la obra.

Inicia con una labor de investigación que comprende una amplia comunicación con el cliente para conocer sus ideas, sus sueños y las necesidades que necesita satisfacer con su casa o edificio o la construcción que pretenda realizar.

Entre otras, se deben considerar la superficie construida, altura de pisos o plantas, relaciones entre los espacios, usos y -muy importante- el presupuesto disponible.

También se estudian las condiciones del terreno: dimensiones, características topográficas, orientación cardinal, los servicios con que cuenta -energía eléctrica, agua, drenajes- y hasta los elementos del paisaje, agregó.

“De acuerdo al tipo de proyecto de que se trate, muchas veces el cliente llega ya con un estudio de mercado, pero uno como arquitecto necesita investigar y estudiarlo; incluso analizar otros proyectos similares para determinar los requerimientos’; precisó.

Posteriormente se realiza el anteproyecto arquitectónico, que no es sino plasmar en papel o computadora las primeras ideas, dijo. Mediante planos o maquetas se explica de manera gráfica y a escala el diseño de las plantas, cortes y elevaciones de la casa o edificio. El objetivo principal es transmitirle al cliente la idea general de la obra en estudio.

“Empezamos con una zonificación de áreas, la funcionalidad, y se hacen propuestas formales que se van puliendo junto con el cliente hasta llegar a una idea final para la planta arquitectónica’; comentó.

Una vez determinada la idea, se pasa a lo que es el proyecto ejecutivo, el cual, agregó, contiene la información técnica y cálculos que aportan ingenieros, constructores, electricistas, plomeros, carpinteros, herreros, alumineros, etcétera, para elaborar los planos ejecutivos que detallarán cómo se deberá construir la obra arquitectónica.

Por supuesto, destacó el quehacer del arquitecto, quien tiene la sensibilidad para el manejo de proporciones, detalles, funcionalidad y acabados. Además, con una visión ambienta lista, es capaz de ofrecer soluciones estéticas a situaciones específicas, como el calor extremo de Hermosillo. “El asoleamiento es importante; se trata de permitir el ingreso del sol en ambientes interiores o espacios exteriores de tal manera que haya comodidad térmica, y existen elementos arquitectónicos para hacerlo’; aseguró.

No es lo mismo una casa habitación que un edificio para comercio o para oficinas, pero en todos los casos un proyecto arquitectónico elimina errores y prevé problemas; es capaz, incluso, de solucionar situaciones que pudieran ser adversas para la propia construcción, concluyó.

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