El arte también es negocio

El arte también es negocio

Juilas Teatro hace arte y cultura
Paola Orozco, apasionada de la mercadotecnia y el arte
Comportamiento del consumidor, ¿qué tanto ha cambiado?

Las obras de arte son una inversión

Entrevista a:
Fernando López Moreno
Autor visual

Cuando Fernando López Moreno termina de pintar y deja el pincel, se transforma en un empresario responsable de esa obra, que es una inversión.

Con 45 años de experiencia, el Director de La Casa de las Imágenes es un enamorado del arte de pintar; sin embargo, no se atribuye el título de artista -un atributo que considera social- y se asume como autor visual, figura para la que tiene base y sustentación gracias a su formación en Derecho y Administración de Empresas.

“Cuando la pintura y el Derecho se encuentran nos encontramos, por ejemplo, con que la Ley Federal de Derechos de Autor reconoce como autor visual a cualquier persona que genere una imagen. No entran clasificaciones estéticas, sino que tutela el derecho del autor a que se respete su obra original”, explicó.

Como productor de obra, López Moreno ejerce la disciplina y el compromiso artísticos, pero también las responsabilidades de un autor que vende su obra, como el pagar impuestos. Y es que las obras deben verse no sólo como la manifestación sublime de un artista, consideró, sino como objetos que van a satisfacer necesidades. Por un lado, deben generar recursos para quien las crea y, por otro, brindar satisfacción a quien las compra.

“Se trata de ver a la obra de la manera más valiosa, como una inversión. Hay un universo de situaciones jurídicas que atañen al artista, como el registro de su obra para proteger los derechos de autor. Lejos quedó la leyenda de que una obra adquirirá valor cuando su autor muera. No es cierto. El valor de la obra radica en la calidad con la que está producida y la permanencia del productor en el tiempo. Porque si alguien siguió produciendo quiere decir que es profesional y el valor de esa obra va incrementando”, argumentó.

Incluso, de acuerdo a su capacidad, el artista o autor visual debe abordar la responsabilidad del bienestar social más allá del pago de impuestos, como un agente de cambio que provoca circunstancias de mejora sin que se le exija.

En Sonora existe mucho talento, agregó, pero también una marcada distancia entre los artistas, el gobierno y los empresarios. Una obra debe generar para que el autor pueda seguir pintando, pero la realidad es que muchos creadores dan clases o tienen otros trabajos para obtener ingresos, cuando el ideal es que estuvieran dedicados cien por ciento a producir arte.

En este sentido, a los artistas sonorenses les hace falta constituir órganos colegiados para convertirse en una referencia ante la autoridad formal, buscar equilibrios y validar su obra para que pueda ser adquirida utilizando esquemas muy naturales en el mundo de los negocios, como tener facturas fiscales, venta a plazos e incluso renta de obras de arte.

Para López Moreno es un sueño que eventos como el Festival del Pitic se enfocara en promocionar exclusivamente a los artistas sonorenses y dejara de invertir grandes cantidades en artistas prestigiosos de tierras lejanas, “porque para conmemorar el aniversario de nuestra ciudad, somos más importantes los locales”.

También es una realidad que los recortes presupuestales impactan severamente las partidas destinadas al arte y la cultura, por ello, el autor visual invitó a los productores de arte a que generen programas de autosuficiencia, con una visión más empresarial.

COMENTARIOS