¡Con mi boleto puedo ganar el gran premio!

¡Con mi boleto puedo ganar el gran premio!

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Entrevista a:
Maestro J. Alonso Weissner M.
Consultor y mercadólogo
Los sorteos son instrumentos para agradecer a clientes y usuarios. Las empresas refuerzan su presencia ante sus públicos y las instituciones fortalecen sus finanzas e imagen pública.

Quienes participan en un sorteo aspiran a ganar el premio principal o alguno de los premios menores, pero muy atractivos, que regularmente se ofrecen en un sorteo, los cuales pueden variar desde algún electrodoméstico, un automóvil o hasta una casa; incluso, puede ser dinero en efectivo o una combinación de ambos.

En un sorteo los ganadores son elegidos al azar y la suerte de las personas es determinante. Por esta razón, quienes participan lo hacen con la esperanza de ganar un premio, ya sea comprando su boleto con poca inversión o lo obtienen gratis en una promoción. El boleto es el documento que acredita al portador o titular para participar en el sorteo y garantiza sus derechos, los cuales deben estar impresos en el propio documento.

Si por alguna razón el concursante extravía su boleto, antes de que se celebre el sorteo debe hacer una denuncia ante la autoridad competente y presentar el documento expedido por dicha autoridad al organizador del sorteo, quien lo reportara al representante de la Secretaría de Gobernación (SEGOB) previamente a la realización del evento.

Existen varios tipos de sorteos. Entre los más conocidos se encuentran los que se realizan con fines de publicidad comercial, sorteos con venta de boletos, sin venta de boletos e instantáneos; y en el internet existen los sorteos en redes sociales o de compra requerida, por mencionar algunos.

Las empresas con frecuencia organizan sorteos promocionales con el fin de incentivar a sus clientes. Buscan su lealtad, les ofrecen la esperanza de obtener un premio. Además, cada boleto se convierte en un instrumento que ayuda a la organización a posicionarse ante sus públicos.

Por otro lado, las instituciones sin fines de lucro realizan sorteos con un sentido social, suelen organizarlos con venta de boletos al público con el fin de obtener recursos que destinan a su operación o su objeto social.

La institución que organiza un sorteo regularmente ofrece los boletos en puntos de venta establecidos y a través de vendedores ambulantes; en una ciudad tan familiar como es Hermosillo, es frecuente que puedan ser ofrecidos a crédito.

Sean empresas o instituciones, lo principal es solicitar y obtener autorización de la Secretaría de Gobernación (SEGOB) es esencial obtener su permiso y durante el sorteo se requiere la presencia de personal de esta dependencia federal.

Todos los sorteos deben establecer sus bases legales, que se refieren, entre otros, a las condiciones bajo las cuales se desarrollará la acción; es decir, los requisitos que los participantes deberán cumplir para obtener el premio comprometido.

Las bases legales aportan un valor adicional a la organización de un sorteo, que es el blindaje legal para la marca organizadora. Es decir, un documento bien desarrollado, que establece las condiciones completas y claras, proporciona certeza y seguridad que salvaguardan la responsabilidad de los organizadores ante vacíos o contradicciones que podrían ser aprovechados por terceros con malas intenciones.

Aunado a ello, cuando la información es exacta en sus términos, señala debidamente quiénes pueden participar, cuál es el período de participación, cuáles son las reglas para obtener el premio y cómo se escoge a los ganadores, existe transparencia que genera confianza entre los usuarios y hacia la empresa o institución organizadora, lo que afianza la imagen de la marca.

Por todo ello, es muy importante definir bien las bases legales del concurso para señalar sus condiciones y publicarlas antes y durante el sorteo, para que los participantes tengan claro lo que deben hacer para participar.

Desde este punto de vista, las bases legales claras, precisas y bien redactadas pueden transformarse en un punto de interés para los públicos de las empresas, que deben valorar cómo utilizar este instrumento para elevar su competitividad.

Lo interesante de los sorteos es que ofrecen la oportunidad real de ganar un gran premio; no importa el nivel o clase socioeconómica al que pertenezca el poseedor de la suerte.

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